Paletas de jamaica preparadas: la golosina mexicana que me hace salivar cada vez que la recuerdo

Hay sabores que se quedan guardados en la memoria para siempre.

A veces basta con ver una flor de jamaica hirviendo o escuchar el ruido de una paleta saliendo de un vasito de plástico para volver a ser niños por un momento.

paletas de hielo de jamaica

Eso me pasa cada vez que preparo estas paletas de jamaica.

No son unas paletas elegantes ni una receta de chef. Son las famosas paletas de hielo hechas en casa, en vasitos desechables, con palitos de madera y preparadas con limón, chamoy, salsa y chilito en polvo.

Y sí…

De solo escribirlo, ya estoy salivando.

Como hacer paletas de jamaica

Una vecina, una malla y los famosos "diablitos"

Conocí estas paletas hace muchísimos años, cuando vivíamos en Papanoa, Guerrero.

A mis hermanas y a mí nos encantaba ir de visita a casa de mi tía Sofía y mi tío Juan. Pero siendo completamente honesta, también había otra razón para emocionarnos tanto.

La vecina de al lado.

Solo una malla de agujeros separaba las dos casas y aquella señora vendía los famosos "diablitos".

Una vez nos ofreció uno, pero antes nos mostró cómo lo preparaba.

Sacó la paleta del vasito.

Le puso Miguelito, limón, sal, chamoy y salsa Búfalo Mexicana. Metió nuevamente la paleta y volvió a repetir los ingredientes.

Yo me quedé viendo aquella maravilla…

Y obviamente salivé.

Así que me pedí uno.

 

Mis hermanas, que eran más pequeñas, quedaron igual de fascinadas y también pidieron el suyo.

Había de jamaica, de tamarindo y de mango.

Y desde ese momento mi misión en la vida se volvió muy clara:

Probar los tres sabores.

Y vaya que lo logré.

Lo escribo, lo recuerdo… y vuelvo a salivar.

 

Desde entonces, cada fin de semana que íbamos a visitar a mis tíos terminábamos comprando nuestras paletas.

Eso sí, era un pequeño desfalco a la bolsa de mamá. Jajajaja.

Pero qué felices éramos.

 

Cuando un antojo se convierte en una receta de casa

Después nos mudamos de Papanoa a Zihuatanejo.

Las visitas a casa de mis tíos dejaron de ser tan frecuentes.

Y las paletas también.

Así que mi mamá hizo lo que muchas mamás mexicanas hacen cuando algo les gusta a sus hijos:

Aprender a prepararlo en casa.

Desde entonces siempre había paletas de jamaica en el congelador.

Y se quedaron.

Porque algunas recetas no nacen en un recetario.

Nacen de un antojo.

De una vecina.

De una tarde de vacaciones.

De la felicidad de unos niños que descubrieron algo que les supo a gloria.

 

El pequeño truco para que los palitos no floten

Si nunca has hecho paletas de hielo en casa, hay un detalle que puede hacer la diferencia.

Los palitos de madera suelen flotar.

Y luego la paleta queda chueca, el palito se mueve o termina congelándose de lado.

Mamá Marie tiene un truco muy sencillo.

Remojar los palitos de madera en agua durante un rato antes de utilizarlos.

Al humedecerse, absorben un poco de agua y se mantienen mucho mejor en el centro de la paleta.

Son de esos pequeños secretos de cocina de casa que rara vez aparecen en las recetas, pero que te ahorran muchos corajes.

Truco para que no floten los palitos al hacer paletas de hielo caseras 

¿Paleta con salsa y chile? Sí… y sabe a infancia

Seguramente habrá personas que piensen que ponerle salsa, limón y chile a una paleta de hielo es una completa locura.

Y tal vez para algunos estómagos sí lo sea.

Hay personas con gastritis o problemas digestivos a quienes estas combinaciones pueden no caerles tan bien.

Pero para muchos de nosotros, esto sabía a infancia.

A vacaciones.

A correr toda la tarde y regresar con las manos pegajosas de chamoy.

A compartir el último sorbo de salsa que quedaba en el vasito.

A pelearse por quién tenía más Miguelito.

Porque las golosinas mexicanas tienen esa particularidad: mezclan lo dulce, lo ácido, lo picosito y lo salado en un mismo bocado.

Y de alguna manera… funcionan.

paletas de hielo de jamaica 

Cómo las preparamos en casa

Nuestras favoritas son las de jamaica.

Las servimos con:

🌺 Paleta de jamaica casera.

🍋 Jugo de limón.

🌶️ Miguelito sabor sandía.

🍅 Chamoy.

🔥 Salsa Búfalo Mexicana.

Y si quieres llevarlas al siguiente nivel, puedes repetir los ingredientes en capas dentro del vasito, tal y como las preparaba aquella vecina de Papanoa.

Créeme.

Cada mordida vale la pena.

 

Las recetas también guardan recuerdos

Hoy estas paletas siguen siendo una de nuestras golosinas favoritas.

Son económicas.

Son fáciles de hacer.

Pero sobre todo, tienen historia.

Porque cada vez que saco una del congelador, no solo estoy preparando un postre gusguero.

Estoy regresando por unos minutos a Papanoa.

A la casa de mis tíos.

A la malla que nos separaba de la vecina.

Y a aquellas tardes en las que tres niñas solo pensaban en una cosa:

¿Cuál sabor de diablito vamos a probar hoy?

Y quién sabe…

Tal vez dentro de algunos años, alguien prepare estas mismas paletas y recuerde su propia infancia.

Porque al final, la comida también sirve para eso:

Para congelar recuerdos… igual que una paleta de hielo.

Publicar un comentario

0 Comentarios